miércoles, 7 de octubre de 2015
beneficios del pH en cosmeticos
beneficios del pH en belleza
El ph se utiliza en Química como medida del grado de acidez o alcalinidad de un elemento normalmente evaluado en su estado líquido. En el caso de la piel suele ser útil para conocer qué productos de higiene o belleza tienden a ser o no los más adecuados, y cuáles pueden hacernos daño.
También es cierto que esta cuestión dependerá del tipo de piel de cada cual, dado que no es lo mismo una persona con la piel sensible que otra que no la tenga tan sensible.
Un champú que tenga un pH entre 3,5 y 8, apenas ácido, se puede utilizar a diario porque no daña casi nada el cabello. En cambio, un champú con un pH altamente básico (superior a “8”), no es bueno utilizarlo a diario porque hace que se abra la cutícula (capa externa que protege el cabello), dejando entrar a los agentes activos en la estructura capilar para remover la suciedad y eliminar la grasa del pelo. Debido a la utilización de este tipo de champús (pH básico), la cutícula se destruye , por eso es necesario aplicar después acondicionador (tiene un pH más ácido), para que la cutícula se cierre y el pelo quede más suave.
En definitiva, todos los productos cosméticos que utilizamos deben tener un pH superior a 3.5 porque sino, la acidez de ellos podrían atacar al tejido cutáneo, causandonos trastornos en la piel y en el pelo. Pero en la actualidad, todo esto está normalizado con leyes, así que tenemos que estar tranquilos con las marcas normales que nos venden, porque deben cumplir con estas leyes.
El pH en los cosméticos
Muchas veces hemos visto en productos de cosmética (geles, cremas de manos, etc.) que especifican que su pH es 5.5 y en los específicos para bebés, pH Neutro. El pH determina el grado de acidez o suavidad de la piel y se mide en una escala de 0 a 14, siendo el valor 0 el más ácido y el 14, el más básico. El pH de nuestra piel oscila entre 7 (pH neutro) en los bebés y 5.5 ó 6 en adultos.
¿Por qué hay champús que se pueden utilizar a diario y otros que no? Un champú que tenga un pH entre 3,5 y 8, apenas ácido, se puede utilizar a diario porque no daña casi nada el cabello. En cambio, un champú con un pH altamente básico (superior a “8”), no es bueno utilizarlo a diario porque hace que se abra la cutícula (capa externa que protege el cabello), dejando entrar a los agentes activos en la estructura capilar para remover la suciedad y eliminar la grasa del pelo. Debido a la utilización de este tipo de champús (pH básico), la cutícula se destruye , por eso es necesario aplicar después acondicionador (tiene un pH más ácido), para que la cutícula se cierre y el pelo quede más suave.
Todos los productos cosméticos que utilizamos deben tener un pH superior a 3.5 porque sino, la acidez de ellos podrían atacar al tejido cutáneo, causándonos trastornos en la piel y en el pelo. Pero en la actualidad, todo esto está normalizado con leyes, así que tenemos que estar tranquilos con las marcas normales que nos venden, porque deben cumplir con estas leyes.
Mantener el valor de pH adecuado es realmente importante ya que:
- Nos protege frente a agentes alcalinos nocivos y frente a bacterias y hongos que intentan desplazar a la flora normal presente en nuestra piel.
- El pH ácido es esencial para la regeneración y buen funcionamiento de la epidermis.
- Ayuda a mantener una buena hidratación, ya que favorece la formación de los lípidos que ayudan a retener el agua de manera correcta.
¿Varia el valor de pH? y ¿Por qué?
El valor de pH no es igual en hombres que en mujeres, en general la piel de los hombres es ligeramente más ácida que la de las mujeres. También varía según: la zona del cuerpo (el pH es menos ácido en axilas y entre los dedos)
Influye en este valor la composición del manto hidro-lipídico. Las pieles secas son más ácidas mientras que las pieles grasas tienen un pH más básico.
Con la edad también vemos cambios en los valores de pH, siendo más alcalinos desde el nacimiento a la pubertad y en la vejez. Por tanto en estos grupos de edad tenemos que tener especial cuidado a la hora de seleccionar productos de higiene y posterior hidratación de la piel para reponer el manto ácido.
Daleysa Montenegro
Ced. 3-740-1885
HISTORIA DEL pH
El pH se define como el
logaritmo decimal de la recíproca de la actividad del ion hidrógeno, a H, en
una solución.
El concepto de p
fue introducido por primera vez por el químico danés Søren Peder Lauritz
Srensen en el Laboratorio Carlsberg en 1909 y revisado en el pH moderno en 1924
para dar cabida a las definiciones y medidas en términos de celdas
electroquímicas. En los primeros trabajos, la notación tenía la "H"
como subíndice a la "p" minúscula, por ejemplo: pH.
El significado
exacto de la "p" de "pH" se disputa, pero de acuerdo a la
Fundación Carlsberg pH significa "poder del hidrógeno". También se ha
sugerido que la "p" representa el Potenz alemán, otros se refieren a
puissance francés; otros se refieren a "potencial". Otras propuestas
han surgido en los últimos años que la "p" se refiere a los términos
latinos pondus hydrogenii, potentia hydrogenii o potencial de hidrógeno.
También se sugiere que Srensen utiliza las letras "p" y "q"
simplemente para etiquetar la solución de ensayo y la solución de referencia.
El uso actual en la
química es que p significa "cologaritmo decimal de", como también en
el pK plazo, utilizado para las constantes de disociación de ácido
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